24 mayo 2007

El escenario del crimen


Guía: Paco Camarasa charla con participantes de Black & Barna a las puertas de la comisaría de Via Laietana. Foto: PERE BATLLE

Los paseos literarios Black & Barna recalan en la comisaría de Via Laietana.
Andreu Martin sitúa allí la escena de 'Pròtesi' en que al protagonista le destrozan la dentadura.


MAURICIO BERNAL (BARCELONA)
Los Black & Barna se presentaron a las ocho en punto en la comisaría de Via Laietana porque fue allí donde hace más de 20 años el Gallego dejó sin dientes al prostituto Miguel, básicamente para evitar que hablara. El Gallego temía que el prostituto abriera la boca para decir que había sido su cliente, y ni corto ni perezoso dijo que él se encargaba de interrogarlo: luego le destrozó la dentadura a culatazos y de paso le dio argumentos para que a partir de entonces pidiera que lo llamaran El Dientes.

Los Black & Barna hablaron una hora con el comisario Juan Martínez, que les dijo que la policía ha avanzado mucho y ya no le rompe los dientes a las personas. Los Black & Barna se dieron por satisfechos.Proclives a confundir deliberadamente los límites entre ficción y realidad, los Black & Barna se habían citado a las siete en Santa Maria del Mar para seguir las huellas del chapero Miguel, El Dientes, protagonista de una de las novelas famosas de Andreu Martín: Pròtesi.


Subieron por Montcada, giraron a la derecha por Pellisser, rodearon el mercado de Santa Caterina, desembocaron en la avenida de la Catedral, enfilaron por Joaquim Pou, Ripoll, Duran i Bas y Portal de l'Àngel y avanzaron por Comtal hasta llegar a Via Laietana: las calles por las que andaba El Dientes, los bares que visitaba, los lugares donde se citaba con compinches y amigos. Y la comisaría, finalmente, donde el autor le hizo perder la dentadura."La que aparece en Pròtesi es una policía que ya no existe. Las cosas han cambiado mucho en los últimos años, y ahora una buena parte de las novelas negras que se escriben en España tienen protagonistas policías".


A un lado del comisario Martínez y de cara a un auditorio conformado por una cuarentena de personas, el librero Paco Camarasa empezó por hacer énfasis en el objetivo de la visita: comparar la policía de ahora con la policía rompedientes de El Gallego.


Era la segunda salida de los Black & Barna en pos de los escenarios de Pròtesi y la sesión de preguntas en la comisaría era más o menos como la guinda del pastel. ¿Existe el crimen perfecto? ¿Es verdad que el delincuente vuelve siempre al lugar del crimen? ¿No fue ETA la que secuestró a Quini?Ese santo que está sobre la repisa... Sí, sí, ese... ¿Es el santo de la policía?La novela de Martín clausuraba la segunda temporada de Black & Barna, una iniciativa de la Biblioteca de Montbau para llevar a los lectores de género negro --especialidad de la casa-- por los escenarios de sus novelas preferidas.


Comenzaron con La soledad del mánager, de Vázquez Montalbán, siguieron con Las calles de nuestros padres, de González Ledesma, y el martes por la tarde cerraron con el comisario Martínez el segundo paseo de Pròtesi; dos paseos por autor. "Evidentemente, son obras que tienen lugar en Barcelona --explica la directora de la biblioteca, Neus Montserrat--. Los que se inscriben reciben un ejemplar del libro para que tengan tiempo de leerlo antes del recorrido. Y luego está Paco, que hace de guía, porque evidentemente es el que mejor podía hacerlo".


Los policías de papel


Desde la puerta de Santa Maria del Mar hasta la comisaría de Via Laietana --vericuetos de la Ribera incluidos--, Camarasa básicamente se dedicó a deleitar a los Black & Barna. Habló del trazado medieval del barrio y de cómo le sentaba como anillo al dedo a la novela negra, recordó --cuando el grupo hizo una parada frente al edificio de Foment de Treball-- al empresario que se presenta a presidente de la patronal en Los mares del sur, de Vázquez Montalbán, y una vez en la comisaría dijo que entrar en una comisaría casi siempre es mal asunto."Recordad que siempre que se entra en un sitio como este es o bien para denunciar algo o bien porque te han detenido. Es decir que siempre es por algo malo. Por eso es que Donna Leon dice que siempre será mejor relacionarse con los policías de papel". Allí estaban, sin embargo, los policías de verdad, "el policía de carne y hueso", según el comisario Martínez, él mismo aficionado a la novela negra y, mejor todavía, escritor premiado de relatos policiacos. El más famoso: Un asesino en serie.


Fuente: El Periódico de Catalunya y