06 febrero 2009

Sue Grafton: "Mi detective no tendrá la menopausia"


--La serie la ha convertido en toda una dama del crimen.

--Nunca pienso en ello. Prefiero centrarme en mis novelas y en su protagonista, Kinsey Millhone. Sino al final uno puede volverse engreído.

--¿Cómo surgió el Alfabeto?

--En mi segundo divorcio me pasó por la cabeza la idea de matar a los hombres. Decidí convertir esas fantasías en libros. Encima me pagaron por ello y me libré de la cárcel.

--En T de trampa el peligro vive en la casa del vecino y el mundo está lleno de depredadores.

--Sí, pero al final siempre triunfa el bien sobre el mal. Hay que proteger a los más vulnerables, los ancianos y los niños, que son los que están a merced de los depredadores. Hacerles frente es uno de los motivos por los que Kinsey Millhone existe. En la novela deberá rescatar a su vecino.

--Kinsey Millhone es una investigadora de la vieja escuela y la serie transcurre en los años 80 y 90. No choca esto con la era de internet?

--Sí, pero es lo que me interesa, que sea una sabuesa de las de antaño, que no usa nuevas tecnologías, no tiene móvil y solo se basa en su cerebro para resolver las cosas y no en una máquina. Por eso es un personaje más honesto e interesante.

--¿Es su álter ego?

--¡Oh, sí! Ella me permite vivir la vida que no he vivido. Es mi otro yo, es joven, soltera, sin hijos. Gracias a ella puedo vivir dos vidas. Aprendí a disparar una pistola, he ido a clases de defensa personal y derecho penal... Nos compenetramos muy bien.

--¿Cómo ve su marido ese ménage à trois?

--Risas Cuando escribía I de inocente me pilló desenroscando la mirilla de la puerta para ver si se podía disparar por allí. Otra vez me prohibió acercarme a la cocina porque me vio con un libro de setas venenosas.

--¿Qué le ha motivado a tratar en T de trampa los abusos a ancianos?

--Leí unos artículos sobre ello en Los Angeles Times y me interesó porque ví que había quien se aprovechaba del sistema judicial para robarles.

--¿Cómo lleva eso de la edad?

--Muy bien, tengo cuatro nietas y 68 años y me siento orgullosa. Intento andar 6,5 kilómetros al día. Y no me tiño... se toca el pelo, coqueta.

--¿Cómo llegará Kinsey a la vejez?

--En la última novela tendrá 40 años. No la verán con la menopausia... Pero sería muy activa y tendría aventuras. Y seguiría diciendo palabrotas.

--Se pasará Kinsey Millhone a la dieta mediterránea?

--Risas No está tan gorda, pesa menos que yo, 54 kilos. Seguirá comiendo comida basura y cortándose el pelo ella misma, igual que yo.

--¿Ha pensado ya la palabra que dará título a la novela de la letra Z?

--Zero en inglés, cero porque después de esto ya no habrá más.

--¿Qué hará cuando acabe la serie?

--Una grandísima fiesta. Después nada, caminar, jugar con mis gatos, mis nietos y leer muchos libros.


ANNA ABELLA
BARCELONA



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