09 septiembre 2016

El escritor escocés Ian Rankin gana el X Premio RBA de novela negra



El escritor escocés Ian Rankin ha ganado esta noche en Barcelona la X edición del Premio Internacional RBA de Novela Negra, dotado con 125.000 euros, gracias a la obra Perros salvajes .

El escritor escocés se había presentado al prestigioso premio bajo el seudónimo de Edward Thompson, y su novela ha sido seleccionada por un jurado formado por los escritores Soledad Puértolas y Lorenzo Silva, el periodista Antonio Lozano, el librero Paco Camarasa y la directora editorial de RBA Luisa Gutiérrez.En esta obra vuelven a aparecer juntos los dos protagonistas policías del autor, John Rebus y Malcolm Fox. 

Ian Rankin (Cardenden, Reino Unido, 1960) se ha convertido con la serie del inspector John Rebus, que incluye 22 títulos, en uno de los autores del género más leídos del mundo y referente de la novela policíaca desde su debut en 1987. 

En su juventud desempeñó trabajos variopintos como porquerizo, vendimiador o recaudador e hizo realidad un sueño uniéndose a una efímera banda punk, llamada The Dancing Pigs. 

Tras el retiro forzoso de John Rebus, sobre el que planeó la sombra de un adiós definitivo que finalmente se ha demostrado que no ha sido más que un paréntesis, Rankin creó a un nuevo personaje en Asuntos internos, Malcolm Fox, adscrito al departamento de asuntos internos, y tras protagonizar The impossible dead, el autor los enfrentó en Sobre su tumba.

Posteriormente, esa tensa relación se fue encauzando en La Biblia de las tinieblas y ahora en Perros salvajes.

Una trama de drogas y premios multimillonarios

En la novela ganadora del RBA la banda mafiosa de Joe Stark y su hijo Dennis, que tiene su centro de operaciones en Glasgow, se ha desplazado a Edimburgo a la caza de un transportista que les ha robado un cargamento de droga, una visita que pone en alerta al poderoso gángster local, Darryl Christie, y a su predecesor todavía influyente, Big Ger Cafferty.

El inspector Malcolm Fox es asignado como enlace entre la policía de Edimburgo y una unidad de agentes encubiertos que ha llegado de Glasgow para vigilar de cerca los movimientos de la banda. 

En paralelo, un prestigioso abogado que había participado en algunos juicios criminales relevantes es estrangulado en su domicilio, donde aparece con la nota “Te mataré por lo que hiciste”, muere de manera violenta un ex asistente social que había sido agraciado con un premio gordo en la lotería y se produce un atentado fallido contra la vida de Cafferty. 

Su conocimiento de la figura de Cafferty y de los bajos fondos de Edimburgo rescata al exinspector John Rebus de su obligada jubilación para asesorar a la policía de Edimburgo.

Rebus, un personaje que se jubila a la edad estipulada legalmente 

El ganador ha explicado tras el fallo que “Rebus se jubiló hace muchos años, porque una vez un detective de Edimburgo me dijo que la edad de jubilación era 60 años e hice mis cálculos y lo jubilé a esa edad, pero hubo un caso no resuelto que fue encargado a un departamento formado por detectives jubilados, una buena oportunidad para recuperarlo, pero eso duró sólo un libro”

Cuando el gobierno británico aumentó la edad de jubilación, Rankin pudo volver a recurrir a Rebus, pero “ahora ya ha alcanzado la edad de jubilación y costará mucho hacerlo volver”.

Sin embargo, preguntado sobre si Perros salvajes será el último libro de Rebus, Rankin salta: “No será la última novela con Rebus, de hecho en noviembre se publicará Mejor ser el diablo, que es el estribillo de una vieja canción de blues, y mientras continúe encontrando razones realistas para que pueda resolver casos, seguiré escribiendo con el personaje”. 

La novela premiada, “una obra de madurez”

Admite Rankin que la novela ganadora puede ser considerada como “una obra de madurez que funciona como un compendio de toda mi carrera novelística: De hecho, todos mis personajes están presentes y geográficamente el territorio que cubre la novela no deja fuera ni un centímetro de Escocia”. 

Por otra parte, el tema del libro, añade, es “la relación entre padres e hijos y qué legado dejamos a nuestros hijos, un tema que no había tratado anteriormente y que ahora he hecho porque mis dos hijos han crecido y se han emancipado, y eso me ha llevado a preguntarme qué tipo de padre he sido y qué les he transmitido”. 

Sobre la relación de Rebus y Fox, Rankin confiesa que se siente más identificado con el segundo, “una persona más tranquila y recta”, y advierte de que “el hecho de que Fox trabajara en asuntos internos lo convertía por definición en un personaje antagonista de Rebus”. 

Ahora, su relación ha evolucionado y no se diría que son amigos, pero “por lo menos, no son enemigos y se han dado cuenta de que ambos se complementan y se necesitan”, señala el autor.

En relación a la novela negra escocesa, Rankin detecta que “se está produciendo un cambio en el género debido a una nueva generación de lectores que piden nuevas cosas y nuevos autores”

Una Escocia independiente, cada día “más lejos” 

Está convencido de que esa nueva generación de autores, “en un plazo de dos años escribirá sobre el ‘brexit’, una vez hayan digerido el desastre sociopolítico en el que nos vemos inmersos, pero lo que es seguro es que yo no lo haré”. 

Rankin se ha referido también al referéndum escocés, del que ha extraído un aspecto positivo: “consiguió que las jóvenes generaciones se implicasen en el referéndum y que ahora se hayan implicado en la política para que algo cambie en la política y se han afiliado al Partido Laborista atraídos por el liderazgo de Jeremy Corbin”. 

”Paradójicamente, el ‘brexit’ hace que la idea de una Escocia independiente esté más lejos, pues ha puesto la cuestión económica en el centro del debate, ha desaparecido la pasión y sería estúpido que Escocia abandonara ahora el Reino Unido, porque es su principal socio comercial”.

Piensa Rankin que “la UE no aceptaría además a Escocia como nuevo miembro, porque nuestro PIB es demasiado negativo como para ser aceptado y porque España sería la primera en rechazarla, por miedo a sentar un precedente con la vista puesta en Catalunya”.


La Vanguardia

Foto: Marta Pérez (EFE)