11 mayo 2009

Premios Edgar 2009 (3): Best Paperback Original




The Prince of Bagram Prison by Alex Carr (Random House Trade)


Money Shot by Christa Faust (Hard Case Crime)


Enemy CombatantC by Ed Gaffney (Random House - Dell)


China Lake by Meg Gardiner (New American Library – Obsidian Mysteries)


The Cold Spot by Tom Piccirilli (Random House - Bantam)





09 mayo 2009

La Concesión del Teléfono/ Andrea Camilleri


La historia se desarrolla en el imaginario pueblo siciliano de Vigáta en el año 1891. El motor de los acontecimientos es la solicitud de Filippo "Pippo" Genuardi de una línea telefónica, en esa época una auténtica novedad. El sinfín de trámites burocráticos, problemas y enredos a los que tiene que enfrentarse Pippo para lograr un teléfono es cómico, pero tiene también un significado más profundo. El autor proporciona un retrato de la sociedad siciliana de los primeros años de la unidad de Italia (la misma época que reflejó Lampedusa en El gatopardo), a través de chispeantes diálogos entre los diversos personajes, de las cartas entre los amigos de Pippo y los pomposos y altisonantes informes y documentos burocráticos.



La Concesión del Teléfono
Andrea Camilleri
Destino 2009

La novela negrocriminal está de moda.


Eso dicen todos. Pero lo cierto es que hace unos meses cerró Murder One, la única librería especializada en narrativa negrocriminal en Londres. Y el pasado día 5 de Abril fue un mal día para Milán. Ese día se levantaba la persiana por última vez en La Sherlockiana, la librería del Giallo. Tecla Dozio, la librera, decidía tirar la toalla incapaz de luchar contra la comodidad de los lectores, que prefieren la frialdad de un ordenador a la sabiduría de una excelente librera y combativa persona. El cierre de La Sherlockiana no entrara en las cifras estadísticas del PIB, el POB, y otras siglas de las zarandajas de los expertos que manchan papel sin acertar ni una. Pero nosotros estamos convencidos que desde el 5 de Abril la glamorosa ciudad de Milán es más pobre y menos diversa. Las grandes superficies se pueden clonar, las librerías no.

Codex 10, la novela de Eduard Pascual, editada por Roca, fue uno de los libros que conectó con los lectores el pasado Sant Jordi, el Día del Libro. Les hemos ido dando noticia de las citas de autores referidas a la novela de Eduard Pascual.
Cuando un producto es defectuoso, se devuelve y te devuelven el dinero. En el mundo del libro eso sólo pasa cuando hay páginas en blanco o repetidas. ¿Se puede devolver el dinero cuando un libro esta horriblemente traducido y muy mal editado?. Un traductor, traductora en este caso puede traducir mal por distintos motivos, pero alguien en la editorial debe leer esa traducción antes de darla a la imprenta. Estamos hablando de Tigre de cristal, de Joe Gores. Una novela mal traducida por Aurora Ramírez y mal editada por El Andén, La alegría que nos dio la recuperación de Joe Gores ( el autor de la excelente Hammett, entre otras ) se cambió por la indignación al leerla: No hay rifles que disparen a ciento diez kilómetros, ni en Äfrica existen garzas de más de seis metros de alta, ni…..

La mujer de verde, de Arnaldur Indridason, el islandés, es la segunda novela protagonizada por el Inspector Erlendur Sveinsson. La primera era Las Marismas. Según nuestras noticias RBA la reeditará en su colección Serie Negra, después del verano. Nosotros hemos encontrado unos pocos ejemplares de la primera edición, en tapa dura.

Si están por Paris, mañana viernes, pásense por la Cité International des arts, allí se celebra el Salon du Livre d´Amerique Latine, y mañana en la noche Marc Fernandez ( La ciudad de las muertas. La tragedia de Ciudad Juarez. Debate) conversará con Carlos Salem ( Camino de ida, Matar y guardar la ropa).

Etiqueta Negra es una de las colecciones que más nos enseñó y más autores nos descubrió. A pesar, cierto, de sus malas traducciones. Y uno de los autores que conocimos gracias a ella fue Ross Thomas, del que Alea acaba de editar Guiso Canibal. ¡ Como nos gustan las novelas que respetan la inteligencia del lector ¡. Ross Thomas, desgraciadamente fallecido. Nosotros lo descubrimos leyendo La Madriguera. Traducción de Sara Martínez de Juan Hemos podido recuperar unos ejemplares y están en la sección de ofertas de la librería. No se la pierdan.

La subinspectora ya es inspectora, Martina de Santo protagoniza su cuarta novela: Un asesino irresistible. En Ediciones B y por su creador Juan Bolea. El libro se abre con una relación de los personajes, como en los libros de antes. La flamante inspectora Martina de Santo tendrá que resolver el extraño asesinato de la baronesa de Láncaster, cuyo cadáver, abandonado en un prado, muestra señas de haber sido atacado por un criminal y por un animal salvaje simultáneamente. Al hilo de la investigación, Martina se introducirá en el cerrado y excéntrico mundo de la aristocracia española, contemplará sus grandezas y sus miserias y las luchas cainitas por mantener sus privilegios.


Es Mayo. Cuidado con Los hombres de la guadaña. Ya esta aquí.



Saludos negrocriminales y buena lectura

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08 mayo 2009

Presa Súbita/ John Sandford


Lucas Davenport sabe por qué mata la gente. Algunos lo hacen por la emoción del momento. Otros para conseguir algo. Pero cuando el equipo de Davenport abate a dos atracadoras en pleno golpe, el policía cae presa de la motivación más pura y sencilla de todas: la venganza. Y así empieza todo. El marido de una agente es asesinado. A la mujer de otro le tienden una emboscada en el trabajo. Cuando consiguen frustrar un tercer ataque, el patrón queda claro para Davenport. Éste, con una urgencia nacida de la rabia y el terror, lucha por dar caza a los asesinos, siguiéndoles los pasos con desesperación para intentar detenerlos antes de que puedan golpear de nuevo, antes de que den también con los seres más queridos de Davenport. Pero a pesar de todos sus esfuerzos, es posible que llegue tarde.
«Una novela de suspense que te pondrá los pelos de punta. La apuesta es fuerte, los personajes sustanciosos y la acción incesante... la historia atrapará como una trampa para osos a cualquiera que abra este libro».—Publishers Weekly
«Seguramente lo leerá de un tirón» —Chicago Tribune
«Una maravillosa novela plagada de personajes inolvidables. La tensión nunca para»—The Orange County Register
«Presa súbita promete... ¡y cumple!»—Omaha World-Herald
“Despiadado... una novela de suspense que te pondrá los pelos de punta” Publishers Weekly.


Presa Súbita
John Sandford
Via Magna 2009

Presentación del libro de Cristina Fallarás, Así murio el poeta Guadalupe


Presentación en Zaragoza, Lunes 11 de Mayo a las 19:30 horas.

07 mayo 2009

Video - Detectives S.A / Francisco Marco Hernández

Perturbaciones. Antología del relato fantástico español actual/ Varios Autores


Juan Pedro Aparicio; Elia Barceló; Jon Bilbao; Carlos Castán; Óscar Esquivias; Patricia Esteban Erlés; Cristina Fernández Cubas; Ignacio Ferrando; Laura Freixas; Luis García Jambrina ; Fernando Iwasaki; Ignacio Martínez de Pisón; José María Merino; Manuel Moyano; Miguel Ángel Muñoz; Ángel Oleoso; Julia Otxoa; Félix Palma; Pilar Pedraza; Cristina Peri Rossi; David Roas; Norberto Luis Romero; Luis Manuel Ruiz; Óscar Sipán; Pedro Ugarte; Miguel Ángel Zapata.

En el interior de este volumen hay anomalías y perturbaciones para todos los gustos. Prueben a abrirlo. Lean sobre la muerte y la vida después de la muerte, la inmortalidad, el paraíso, el limbo, el infierno, los resucitados, y los espectros. Lean sobre Dios y el Diablo, el origen y el fin.

Lean acerca de mundos paralelos, de bucles temporales, de la predeterminación encerrada en los espejos, o de las necrológicas inversas que publican algunos periódicos.

Lean en torno al doble, a la identidad y a las conexiones invisibles; sobre las interacciones entre realidad y ficción, metaficción y metaliteratura. O incluso sobre la absoluta desaparición de la ficción en los libros. Indaguen sobre los sueños y las pesadillas. Sobre las transformaciones imposibles de sujetos, objetos y animales.

Lean acerca de la presciencia, la telepatía, la telequinesia, y todas las perturbaciones de la personalidad, la memoria o la percepción.Lean. Pasen de la mano de los mejores cultivadores contemporáneos del relato fantástico español, y disfruten del cosquilleo y el vértigo de asomarse a los bordes del abismo.



Perturbaciones. Antología del relato fantástico español actual
Varios Autores
Salto de Página 2009

Presentación de La última confesión


El próximo sábado 9 de mayo
a las 13 horas
un nuevo bautizo negrocriminal



Bautizaremos, con el tradicional vino de la casa,
la novela de José Antonio Castro
titulada La última confesión
actuando de padrino
el periodista, Xavier Borrell
(y los mejillones de todos los sábados...)



Negra y Criminal
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MAYO NEGRO 2009. "DI ADIÓS AL MAÑANA"


DIRIGIDO POR MARIANO SÁNCHEZ SOLER


Martes, 26 de mayo.

19,00 h. ALICANTE, ESCENARIO LITERARIO DE NOVELA NEGRA EN TIEMPOS DE CRACK. Conferencia inaugural de Mariano Sánchez Soler.
20,30 h. DOS CORTOS MUY NEGROS: “CANELA VOL 5.0” y “LA HORA DE LA SIESTA”, de Claudio Cerdán. Proyección y encuentro con sus creadores.

Miércoles, 27 de mayo

19,00 h. DONALD WESTLAKE, HOMENAJE A UN CLÁSICO TODOTERRENO. Por David C. Hall.
20,15 h. “ACTAS DE MAYO NEGRO. 13 MIRADAS AL GÉNERO CRIMINAL”, presentación del libro dirigido por Mariano Sánchez Soler, con textos de Andreu Martín, Lorenzo Silva, Herme Cerezo, Fernando Marías, David C. Hall, Alex Martín Escribà, Georges Tyras, David G. Panadero, Carlos Pérez Merinero, Francisco J. Ortiz, Luis Valera y Mariano Barroso. Editado por ECU, con la colaboración de la Sede Ciudad de Alicante de la Universidad de Alicante, el Centro de Estudios Ciudad de la Luz y la Asociación Provincial de Libreros de Alicante.

Jueves, 28

20,15 h. ENCUENTRO CON ANDREU MARTÍN, «DE ANTOLOGÍA». Presentado por Francisco J. Ortiz y Mariano Sánchez Soler.

Viernes, 29

19,00 h. ENCUENTRO CON EL CINEASTA MARIANO BARROSO. LOS THRILLERS CRIMINALES EN EL ÚLTIMO CINE ESPAÑOL. Presentación y estudio de David G. Panadero y John D. Sanderson.
20,30 h. Proyección de HORMIGAS EN LA BOCA (2005), de Mariano Barroso. Guión: Tom Abrams y Mariano Barroso. Int.: Eduard Fernández, Ariadna Gil, José Luis Gómez y Jorge Perugorría.

Sábado, 30

CICLO MARIANO BARROSO

17,00 h. ÉXTASIS (1996). Dir: Mariano Barroso. Guión: Mariano Barroso y Joaquín Oristrell. Int: Javier Bardem, Federico Luppi, Silvia Munt, Daniel Guzmán.

19,00 h. LOS LOBOS DE WASHINGTON (1999) Director: Mariano Barroso, Int.: Javier Bardem, Eduard Fernández. José Sancho, Ernesto Alterio, Alberto San Juan, Vicenta N’Dongo y María Pujalte.


Sesiones cinematográficas con la colaboración del CENTRO DE ESTUDIOS CIUDAD DE LA LUZ.

06 mayo 2009

“Pretendo que mis novelas sean un contrapunto al discurso oficial” Juan Madrid


Tarde primaveral, como diría Chencho, inolvidable periodista deportivo, la del sábado dos de mayo en la Feria del Libro de Valencia. Mucha gente. Las casetas muy animadas, las ventas no sé si tanto, a pesar de los descuentos, a pesar de la crisis, a pesar de la falta – dicen – de lectores ... Juan Madrid (Málaga, 1947) llega caminando por el centro del pasillo ferial, entre el murmullo zumbón de los congregados. Le acompaña otro escritor, viejo amigo mío, una amistad irrenunciable como la define él: Alfons Cervera, que oficia de introductor de embajadores. Pasamos al local de la Organización. Mucho ruido, algo de calor, altavoces anunciando firmas. Juan Madrid está en Valencia para promocionar su última novela, ‘Adios, princesa’, una ficción policial ya en su segunda edición, en la que una joven presentadora de televisión, Lidia Ripoll, que sale con el Príncipe de Asturias, aparece asesinada en una calle madrileña. El escritor malagueño, a pesar de su apellido, enciende un cigarrillo y comenzamos a charlar.


Herme Cerezo / SIGLO XXI


¿Lo importante es escribir o crear?

Son sinónimos aunque no todo creador es un escritor. La palabra creador no me gusta, yo soy un artesano, un constructor de relatos, un contador de historias.

Eres licenciado en Historia Contemporánea y durante mucho tiempo escribiste en prensa, ¿qué te llevó allí?

Yo era profesor y llegué a la prensa porque me echaron de la universidad donde daba clases. Me encontré sin trabajo y como hacía buenos panfletos pensaba que sabía escribir. En este medio estuve más de treinta años, desde 1973 hasta 1995. Allí comencé a pulir la palabra, la herramienta más importante del escritor. Lo poco que sé lo aprendí durante todos esos años.

También has sido director de películas.

Sí, he dirigido una película y un documental y he escrito guiones para televisión y cine, como te digo, me muevo en todo lo que sea contar historias.

Por si faltaba algo, diriges talleres de escritura. ¿Se puede aprender a ser escritor?

Cuando mis amigos me hablan de un rayo divino que te atraviesa la cabeza, que ya naces con ese don y esas cosas, no me lo creo. Éste es un oficio artesanal, que se tarda tiempo en aprender. El escritor es el que escribe, se aprende escribiendo. Yo siempre les digo a mis alumnos que hace falta el deseo de escribir. Consigue ser escritor quien es capaz de aguantar.

¿La ficción sirve para comprender mejor la realidad?

Sí, absolutamente. La literatura no es tanto una disciplina del lenguaje como del conocimiento del mundo, de la naturaleza de los seres humanos y de la vida. Toda novela es una propuesta de mirada al mundo. Nosotros hemos aprendido todo a través de los relatos.

¿Por qué te inclinaste por el género negro o policial?

El término más apropiado es género policiaco, aunque soy consciente de que hago novela negra. Cuando me puse a escribir yo quería, y quiero, contar las historias que no se cuentan, las que se manipulan, con las que se engaña a la gente. Pretendo que mis novelas sean un contrapunto al discurso único, al discurso oficial.

¿Se vive en España del género negro?

Desde 1995, que dejé el diario ‘El Mundo’ y antes ‘El País’, yo no hago nada más que escribir novelas. Y mantengo a tres divorciadas, lo que no está mal.

O sea que, a estas alturas, lo del folio en blanco a ti no te preocupa.

Lo del folio en blanco es una gilipollez. Yo tengo miedo del folio escrito, pero no del folio en blanco.

¿Utilizas guión o te dejas llevar?

Construyo mis historias, las sueño antes de escribirlas durante mucho tiempo: seis meses, uno, cinco, quince años ... Cuando creo que las tengo claras, preparo un guión para organizarlas. A lo mejor es una manía mía, pero necesito hacerlo. Suelo tardar menos en escribirlas que en soñarlas y jamás he terminado mis novelas con los principios que había soñado, siempre cambian.

Por cierto, ¿cuándo escribes?

Por las mañanas, soy escritor diurno. Me levanto muy temprano, como la Guardia Civil.

El protagonista más utilizado en tus novelas es Antonio Carpintero, alias, Toni Romano, ex boxeador, ex policía, Juan, ¿cómo lo concebiste?

Toni Romano surgió después de leer a Hammet, a Babel, a Baroja y la novela picaresca. Entonces pensé en un personaje que fuese español, que no tuviese ningún tic americano, muy nuestro. He intentado huir del tópico lo máximo posible. No sé si lo habré conseguido o no.

En ‘Adiós, princesa’, a Toni Romano, le acusan de asesinato, cosa que ya le ha ocurrido otras ocasiones, ¿alguna vez podrá trabajar a gusto?

Bueno, Toni Romano no es detective, no es un investigador, trabaja en lo que puede y como puede para ir tirando. En ‘Adiós, princesa’, no le acusan de asesinato, sino de cómplice.

Algo que llama la atención en todas tus novelas son los diálogos.

Trabajo mucho los diálogos, doy clases sobre ellos en la Escuela de Cine de La Habana y procuro no copiar a los americanos. El diálogo es muy importante porque define al personaje, nos informa y demuestra a qué clase social pertenece, qué quiere decir y qué quiere ocultar. Me joden las novelas donde todos los que intervienen hablan igual y las camareras se expresan como doctores en lingüística.

Aprovechando el éxito de ‘Adiós, princesa’, están reeditando toda la serie de Toni Romano, ya era hora, ¿no?

La anterior editorial me las tenía bloqueadas a causa de una serie de problemas. Y ahora, cuando he recuperado los derechos de mis novelas, que han sido traducidas a un montón de idiomas, se están volviendo a publicar.

Tus obras muestran un amplio retrato de la España de la Transición, ¿entrará alguna vez Toni Romano en el 23-F?

Sí, en la próxima novela que estoy preparando hablaré de eso. Es un tema que domino porque dispongo de mucha información. Conozco a los viejos policías, que son viejos como yo, y por eso tengo conocimiento de causa para escribir sobre este tema.

¿Alguna vez será feliz Toni Romano?

No, nunca. Es un personaje sin futuro. Sólo con presente. Como yo que cada vez tengo más pasado y menos futuro.

¿Te quedan nuevos títulos para esta serie o se acerca el final?

Al final no sé cuántas novelas escribiré, pero seguro que serán más de las siete actuales.



Foto: Herme Cerezo

Los hombres de la guadaña/ John Connolly


Para Louis, ir al trullo con una condena por maricón era prácticamente una garantía de dolor y sufrimiento. Era mejor entrar con la fama de haberle quitado la vida a otro hombre. Al menos, eso aseguraba cierto respeto. A Wooster ni siquiera le interesaba ver al chico en la silla eléctrica. Para él, bastaba con demostrar a los otros su error: la policía del estado, su propia gente, que se había reído a sus espaldas por creer que un chico negro era capaz de un crimen tan sofisticado. En esta séptima entrega de la serie policiaca protagonizada por Charlie Parker, el ex policía –que vive atormentado desde el asesinato de su primera mujer y su hija– ha perdido su licencia de investigador privado y el permiso de armas, y se gana la vida trabajando de camarero en un bar.



Los hombres de la guadaña
John Connolly
Tusquets 2009

Premios Edgar 2009 (2): Best First Novel By An American Author




The Kind One by Tom Epperson (Five Star, div of Cengage)

Sweetsmoke by David Fuller (Hyperion)

The Foreigner by Francie Lin (Picador)

Calumet City by Charlie Newton (Simon & Schuster - Touchstone)

A Cure for Night by Justin Peacock (Random House - Doubleday)





05 mayo 2009

El detective Corazón Rodríguez se enfrenta a una nueva investigación en 'Una mañana de marzo', de Joaquín Barrero


Distingue entre la clase política antes y después de la Guerra Civil, decantándose por la anterior por "su aspecto profesional"


SEVILLA, 4 (EUROPA PRESS) El escritor Joaquín Barrero enfrenta a su detective Corazón Rodríguez a la investigación de nuevos casos en la novela 'Una mañana de marzo' (Ediciones B), donde tendrá que hacer frente a la desaparición en 1956 de un coronel del Estado Mayor del Ejército, la búsqueda de una misteriosa mujer que mantuvo una intensa relación con un brigadista inglés al comienzo de la Guerra Civil española y al rapto de una joven alemana por una red de prostitución.

En una entrevista concedida a Europa Press, el escritor madrileño aseguró que la Guerra Civil "es el conflicto que más libros ha producido en el mundo", aunque cree que ya "todos los datos y batallas a nivel general están muy conseguidos, pero lo que hay que buscar es la historia pequeña para completar ésta". Añadió que hay que volver la mirada hacia las personas que "pasaron todo tipo de penurias y sufrimientos".

Resaltó que tras la guerra el país cambió de forma total e incidió en la sociedad de forma decisiva, por lo que dijo que "aún hay muchas cosas que decir". Él ha escogido el camino de la novela, pese a la parte de ficción que este género conlleve, aunque reconoció que se trata un "ficción realista, pues los hechos y las personas han existido".

Entre las diferencias que observa de la sociedad antes y después de la contienda está "la clase política española", de la que afirmó que "antes eran profesionales con sus trabajos, mientras ahora son sólo gobernantes, que viven del poder y como tal quieren imponer su política, olvidándose a veces de las necesidades del pueblo".

Incluso, aseguró que si la guerra subsiste en la sociedad es por estos políticos que continúan sembrando el enfrentamiento, aunque quiso dejar claro que el libro no tiene nada que ver con la política ni con la memoria histórica, más bien con la de presentar a personajes de la historia, leales a la verdad. Barrero presentó 'Una mañana de marzo' como la forma de "completar la historia verdadera, homenajeando a los sin nombres, sus vidas y andanzas"

. 'Una mañana de marzo' narra el asalto al despacho de Corazón Rodríguez, en el que desaparecen todos sus archivos, sólo reestablecido gracias a las copias de seguridad que guarda en su casa y por los que concluye que tres de los casos abiertos pueden haber causado el atraco, la desaparición en 1956 de un coronel del Estado Mayor del Ejército, la búsqueda de una misteriosa mujer que mantuvo una intensa relación con una brigadista inglés al comienzo de la Guerra Civil española, y el rapto de una joven alemana por una red de prostitución.

El escritor madrileño advirtió de que la obra "no sólo indaga en las heridas de la Guerra Civil, sino que también profundiza en temas importantes como el tratamiento de las mujeres que caen en las redes de prostitución".


LOS NIÑOS DE MOSCÚ


Otro de los acontecimientos que se pueden conocer a través de las páginas del libro es el caso de los niños que fueron enviados a Moscú durantes y después de la contienda española. "Un tema que no se había tratado anteriormente en el género novelístico", dijo. Barrero se adentra en la vida de alguno de aquellos que partieron a la Unión Soviética, cuyo destino los trajo devuelta a un país inferior a la antigua URSS en todos los sentidos, pasando "un peregrinaje que nunca debió pasar", subrayó.

La posguerra en la ciudad de Madrid a través de los ojos de los niños, siendo uno de ellos el autor, queda reflejada en la obra, donde "la división entre los pequeños vencidos y vencedores, desprende un ambiento marginal, donde los críos pasaban los días robando para poder subsistir, un mundo oscuro y triste, sin posibilidades", explicó.

De esta forma ha podido, según el escritor, "trasladar sus emociones a los lectores", a través de un "thriller policiaco", pues otro género podría haber resultado "aburrido". Aunque, reconoció que se puede observar "una mezcla de géneros marcados, donde los hechos son contrastables y cercanos, porque muchos de los personajes aún viven".

La historia, contada a través de Corazón Rodríguez, va pasando de episodio en episodio en los que el lector se siente "el propio detective por la narración usada por el protagonista de la obra", apostilló. Además, señaló que la figura del detective es "muy atractiva", por lo que adelantó que puede haber más capítulos, para lo que cuenta con el apoyo de sus lectores, que le han insinuado que no elimine a Corazón Rodríguez.

Joaquín Barrero, nacido en Madrid pero de raíces asturianas, fue emigrante en Venezuela, antes de sentirse atraído por el mundo del comercio exterior, lo que le llevó a viajar por gran parte de Europa, Norteamérica, África, Oriente medio y toda Iberoamérica. Gran amante de la literatura, este viajero empedernido debutó con 'El tiempo escondido', obra que resultó finalista del premio Memorial Silverio Cañada en la XIX Semana Negra de Gijón en 2005. Con su segunda novela, 'La niebla herida', se consagró como un escritor de éxito.



Premios Edgar 2009 (1): Best Novel Nominees


Best Novel Nominees

Missing by Karin Alvtegen (Felony & Mayhem Press)

Blue Heaven by C.J. Box (St. Martin’s Minotaur)

Sins of the Assassin by Robert Ferrigno (Simon & Schuster - Scribner)

The Price of Blood by Declan Hughes (HarperCollins – William Morrow)

The Night Following by Morag Joss (Random House – Delacorte Press)

Curse of the Spellmans by Lisa Lutz (Simon & Schuster)

http://www.theedgars.com/

El Psicópata/ Carlos Berbell


En 1939, Jacinto Alonso, comunista y masón, inspector de la Brigada de Investigación Criminal de la Policía de la República, es enviado a Madrid para descubrir una posible conspiración contra el gobierno del doctor Negrín. Sólo es cuestión de tiempo que la capital de España caiga. Mientras el coronel Casado convence a socialistas, anarquistas y moderados para dar un golpe de Estado que acabe con la guerra, Alonso recibe una llamada desesperada de su antiguo mentor, el juez Ricardo Benzo, cuya hija, el primer amor de nuestro protagonista, ha desaparecido.El policía inicia su búsqueda en un Madrid que vive sus últimos días de guerra y en el que la traición acecha en cada esquina. Sus pesquisas le llevarán a enfrentarse a un peligroso psicópata y a sus acólitos, lobos con piel de cordero que han hecho de la defensa de la República una excusa para enriquecerse y regodearse en el sufrimiento ajeno.


Carlos Berbell nació en Madrid en 1959. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, fue corresponsal en Londres de la agencia de noticias Europa Press y del Grupo 16 ("Diario 16", "Cambio 16" y "Motor 16"), así como colaborador de la Cadena Ser. En 1989 obtuvo una beca de la Comisión Fulbright para estudiar periodismo de investigación en la Universidad de Nueva York y trabajó como jefe de la sección de Reportajes de la revista "Panorama", de la que fue fundador.Desde 1993 ha formado parte de equipos de programas de televisión como "La máquina de la verdad", "La vida alrededor", "Por hablar que no quede", "Hora límite. Especial elecciones" (Tele 5) y "Querida familia" (Antena 3 TV). En 1996 dirigió "En tela de juicio" (Telemadrid) -programa pionero en España de juicios por televisión-, en 1997 el canal temático "Tribunal Televisión" (Vía Digital) y, en 2002, "Ponte en mi lugar" (Antena 3 TV); también formó parte del equipo de "Sin noticias de", en esta misma cadena.Experto en Justicia y crímenes, y columnista del periódico "20 minutos" de Madrid, desde septiembre de 2003 ocupa el puesto de asesor de Imagen de la Justicia.Entre su obra cabe destacar: "Filesa. Las tramas del dinero negro en la política" (1995, junto a Juan Luis Galiacho), "Pablo Ruiz Picasso" (1996), "Los más influyentes amantes de la historia" (1997) y "Psicópatas criminales" (2003, junto a Salvador Ortega,), publicado con gran éxito por esta editorial.Coautor “Psicópatas criminales”.


El Psicópata
Carlos Berbell
La Esfera de los Libros 2009

04 mayo 2009

Poster de " Los hombres que no amaban a las mujeres"


El 29 de mayo es la fecha final para el estreno de la esperada primera entrega de Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres.

Cuarenta años no es nada


Al menos eso parece contemplando la exposición sobre Tusquets que hasta finales de este mes pueden ( más bien, deben) visitar en la Biblioteca Jaume Fuster, en la Plaça Lesseps de Barcelona. Y no es nada por que ves una editorial absolutamente viva. Madura pero espléndida. Recordamos los primeros libritos de color dorado y plateado que llegaron a nuestros ojos. Diferentes, provocadores, sugerentes, seductores. Después vendría la colección Acracia, pero nosotros éramos más bien ortodoxos. Heterodoxos pero dentro de la ortodoxia.

Y ahora, cada mes nos “obligan” a leerles. Desde principios de año: Ramiro Pinilla, Leonardo Sciascia, Petros Markaris, Eugenio Fuentes,….. y estamos en Mayo. Las mejores portadas sin duda, aunque algunas veces las ensombrezcan con alguna franja. Pero ningún problema, ellos las ponen y nosotros las quitamos. Nos gustan mucho las portadas de Tusquets, ustedes ya lo saben. Cuarenta años con Tusquets editores. Como quiera que estamos convencidos que una vida placentera nos hace mejores, sabemos que sin Tusquets hubiéramos sido peores..

Y hablar de Tusquets es hablar de Henning Mankell, que ha estado estos días por Buenos Aires. Donde ha confirmado que habrá un nuevo Wallander para el año que viene ( este año si ustedes leen sueco ), pero que será el último. Según sus palabras. “Después de este libro, se darán cuenta al final, no será posible uno más de esta serie, porque algo pasa que hace imposible escribir otro, aunque Wallander no morirá”.

Por cierto el acto en la Feria del Libro de Buenos Aires fue una conversación con Ernesto Mallo, el novelista de La aguja en el pajar, y Delincuente argentino. Dos novelas que no se entiende como no han sido reeditadas en España, o importadas desde Argentina, fuera de los pocos ejemplares que hemos podido traer nosotros.

Ya saben que la “industria” editorial española se caracteriza por su originalidad, inventiva y nuevas propuestas. Es decir todos a la búsqueda de la lotería en forma de éxito de venta inesperado. Por ello la “industria” editorial española está inmersa en dos grandes campañas. “Ponga un sueco o sueca, en su catálogo” y “ Un vampiro, por favor”. Menos mal que lo de los vampiros no nos toca, pero en todo caso decirles que una nueva editorial, Reino de Goneril, ha reeditado uno de los primeros textos
sobre los señores de la noche: Tratado sobre los vampiros, de Augustín Calmet. Y que si pueden encontrar alguno en la biblioteca, ya que está agotadísimo, lean La doncella de hielo, de Marc Behm, que edito Júcar. Por cierto, piensen que si aún no han leído La mirada del observador, de Marc Behm, Rba bolsillo serie Negra, seguramente están casi incurriendo en un delito.

Premio Seseña de Novela Romántica. En la edición de este año el ganador ha sido Carlos Salem, autor de Camino de ida y Matar y guardar la ropa. “ Ser asesino a sueldo es fácil. Lo difícil es ser padre”. Y nos llegan noticias de Francia, y de la buena acogida de Allez Simple, que es el título francés de Camino de ida. Una apuesta de una joven editorial francesa, Moisson Rouge ( Cosecha Roja). Con un nombre así la exigencia es alta.

El inspector Gunnastranda, del narrador noruego, K. O. Dahl. Su última novela traducida, Un muerto en el escaparate, ya está en bolsillo. Al igual que Out, la inquietante novela de la japonesa Natsuo Kirino, o La huida de Allan Folsom, en Roca Bolsillo. Cuatro dias de Enero, Quatre dias de Gener, la novela de Jordi Sierra i Fabra que narra una investigación en los días previos a la entrada en Barcelona de “los moros que trajo Franco”, también en formato de bolsillo.

Y la mala noticia es que La opera de Vigatá y Una temporada de caza, que son de Andrea Camilleri, aunque no sean protagonizadas por Salvo Montalbano están a punto de ser descatalogadas. Apenas nos quedan unos pocos ejemplares. Al igual que Los pecados de nuestros padres, de Lawrence Block.

En Francia no hay muchos premios a obra inédita. Mas bien los premios es a novelas ya publicadas. Y son mayoría los premios de los Lectores. Uno de los más prestigiados es de las lectoras de Elle. Lo ha ganado entre otros autores, Fred Vargas. En el 2008, lo ganó Garden of Love, de Marcus Malte, que también ha cosechado bastantes otros, entre los que nos gustan especialmente el Sang d´encre de los Lycéens de Viena, el Michel Lebrun, o el de los lectores de Quais de Polar de Lyon. Algo asi como el BCNegra, pero en Lyon. Edita Alea.Paidós, y traduce María José Furió

Garden of Love fue leído y ampliamente debatido en el club de lectura Brigada 21, de la librería. Con división de opiniones, como casi siempre. Inquietante, incluso diabólico, es el contenido del manuscrito que un día recibe Alexandre Astrid por correo. El título: Garden of Love. El autor: Anónimo. Una provocación para este policía atípico, a la deriva, pero de brillante inteligencia. Pronto comprende que el manuscrito habla de su propia vida. Extraviada. Desnuda. Destruida. Astrid se ve súbitamente confrontado a sus extravíos con su carga de dolor y violencia. Pues el autor del texto mezcla las pistas, con tanta perversidad que abre un sutil juego de manipulaciones, temores y lágrimas. Como en un cruel palacio de espejos, se enfrentan pasado y presente, razón y locura. Garden of Love es una novela emocionante, poblada de voces íntimas que susurran al oído confidencias y mentiras, seducciones y remordimientos. Voces que tienden una trampa con orgulloso aplomo.


Es Mayo. Tengan cuidado con los hombres de la guadaña.

Saludos negrocriminales


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Indagando en los nominados de la Semana Negra 2009 (3)


En estas entradas, sólo pretendo dar a conocer obras que no se han editado en España y que por diferentes causas, no han podido llegar a la mayoría del público.


Setenta veces siete


Por Gabriel Lerman


Como las canciones del vasco Mezo Bigarrena, las historias de Guillermo Saccomanno se resisten a la clasificación pero llegan al oído, se leen con una impactante eficacia. Formado en nichos específicos de literatura moderna, desde los clásicos rusos al cómic pasando por Arlt, Marechal, Kordon y Castillo, sus obras contienen una endiablada dirección y son flechas lanzadas al blanco. Escritor pendiente del lector, con quien establece un vínculo fraterno, cómplice aunque sin esquivarle la incomodidad, no se permite frase sin que la apuesta por sus efectos inmediatos garantice un rebote fuerte y seco.
En una clara y vertical herencia del loco y rabioso arltiano, a quien le aplica un filtro policial y sensible, sus narradores buscan una suerte de encuentro póstumo entre el tango, el jazz y la balada. A medida que su obra siembra el territorio e ilumina el mapa de un mundo literario personal y autónomo, es posible rastrear zonas de clivaje que se agrupan y a la vez se rompen, como capas geológicas en pugna. Conforme pasan sus libros, sin embargo, Saccomanno reaparece en otra dirección, asoma en una búsqueda mayor.


LA LITERATURA Y YO


–Uno quisiera hablar de literatura –dice Guillermo Saccomanno–, sólo de literatura. Como si la literatura tuviera una autonomía con respecto a la historia. Pero, de golpe, cuando vienen las notas y los reportajes, es imposible hablar de literatura y no hablar de política. Como decía creo que Lenin, es mejor que te metas vos con la política antes de que la política se meta con vos. A mí me gustaría hablar más de literatura. Yo creo que un libro es un hecho literario. Pero el hecho literario no se puede desprender de un tejido social. Empecé con el descubrimiento de Arlt cuando tenía 14 o 15 años, y de ahí Dostoievski, y de ahí todos los rusos. Yo tenía 15 años cuando empecé a trabajar de cadete en una agencia de publicidad. Con los vueltos que me quedaban compraba libros en los puestos de Tribunales, en los sótanos de la 9 de Julio. Y me fui armando una biblioteca, un programa literario, que en nada coincidía con el programa literario de mi padre, que era lector, escritor y militante gremial. Pero el programa de él estaba más vinculado, si querés, al realismo naturalista de Zola, que yo he leído con mucho fervor de pibe. Pero cuando yo salgo a la calle, Arlt me oficia de guía, me descubre la ciudad.
Podría señalarse su mítica novela de los ’80, Situación de peligro, como el vértice juvenil y salvaje, mientras que su nueva novela, cuyo nombre es un número, 77, el número de un año, puede pensarse como la plenitud desbordante de un narrador deliberadamente lanzado, que vive y muere, diría Blanchot, su destino literario. Por momentos, Saccomanno establece en su novela 77 una doble operación: en tanto intervención sobre la literatura que tematiza el pasado reciente, y en tanto intervención sobre la propia obra. Porque no es posible pensar la dureza y la escisión que causa sobre el corpus ficcional de los ’70, sin la profundidad y el alcance que adquiere en relación con sus propios libros anteriores.
–Primero, lo que uno se propone es contar una buena historia, que enganche al lector, apelando al oficio –dice Saccomanno–. ¿Cómo entrar en este período? Porque a mí me parece que en los momentos de mayor terror, en la desesperación, el terror te paraliza, te anula, te destruye. Ahí es donde entra a funcionar el pensamiento mágico. Entonces, no todas las madres fueron a la Plaza, no todas las búsquedas se organizaron de la misma manera a través de los grupos de derechos humanos. Yo tuve la oportunidad de conocer a un astrólogo (del cual fui amigo en una época), y la relación de la astrología con la literatura llega desde Arlt hasta acá pasando por el astrólogo de Marechal. Es algo que funciona, está circulando en nuestra literatura, o al menos en determinada literatura. Y a este astrólogo, que tuvo que exiliarse en el año ’75 o ’76, lo consultaban de las dos puntas. Es algo que plantea Lutz en la novela: “A mí me vienen a hablar de la derecha y de la izquierda, la esposa de un militar y la madre de un montonero”. Y se tuvo que rajar, aun desde un lugar como la astrología, visto como pensamiento mágico. El protagonista de 77, el profesor Gómez, tiene 56 años. Gómez está mirando el terror no sólo desde su situación de profesor de literatura, que admira la literatura de habla inglesa, de homosexual y de cabecita negra, sino que también la está mirando de alguna manera desde un lugar de padre o de abuelo: yo creo que esta novela también es una novela de padres e hijos. Esta es una novela de padres e hijos, atravesada por este desgarramiento político. Yo no creo en la cuestión de las generaciones. Yo creo que éste es un problema de la historia política argentina. Me resisto al concepto de generación. Me resistí cuando era joven, hoy más todavía. Porque Rimbaud tenía 15 años cuando escribió Una temporada en el Infierno y Thomas Mann tenía 74 cuando escribió el Dr. Faustus. Entonces, cuando se critican los ’70 hay que contextualizar los discursos, no se puede no contextualizar los discursos, hay que ver qué discursos hay en juego. La pregunta que Gómez se formula todo el tiempo y que no se anima a pronunciarle del todo a Martín y a Diana es: “Bueno, vos mataste”. Mientras yo estaba escribiendo esta novela, surge la polémica de Oscar del Barco y La intemperie sobre el “No matarás”. Entonces yo no puedo estar escribiendo sobre este período y no mirar la polémica que generó Oscar del Barco. Leo a Pilar Calveiro y leo a Oscar del Barco. Yo creo que la función que cumple la literatura es despertar interrogantes. Entonces, ¿por qué no entrar por el lado del ocultismo, en ese nefasto 1977? La situación de Gómez con el represor es una situación extrema, pero también tiene la otra situación de que quiere saber qué pasó con su alumno. Y también en un momento va a intentar preguntarle al represor qué pasó con el hijo de Azucena. ¿De dónde viene esto? Hay una novela que volví a releer en los últimos años: El americano impasible, de Graham Greene. Allí, Thomas Fowler, un periodista inglés, se encuentra en Saigón en el momento de la retirada de los franceses, y ya vienen o están empezando a llegar los americanos. El tiene una especie de ayudante/secretario. Fowler quiere mantenerse en la neutralidad y no comprometerse porque la está pasando bomba: está en un país extranjero, la guita le sobra, tiene una amante joven. Pero en un momento se ve arrastrado por los acontecimientos y el ayudante le dice: “Si quiere seguir siendo humano, va a tener que tomar partido”. Esto es lo que le pasa a Gómez. Gómez, sin quererlo, sin proponérselo, empieza a tomar partido. Está bien, el pibe le cae con la guerrillera, pero él se hace cargo. Y entonces acá es donde empiezan a patinar las ideologías de la bondad, como las llama Todorov, y empieza a adquirir importancia bajo el terror el pequeño gesto: el darle de comer a la piba, traerle un rouge, bajar a la rotisería. De Franco tampoco está interesado en seguir la historia de Azucena, pero no obstante la acompaña a ver a la vidente. Porque Gómez se hace también, con toda esta cuestión de la superstición, la pregunta de Iván Karamazov frente al mal: o Dios no existe o es malvado. Y de cualquiera de las dos formas todo está permitido.


LA TRILOGIA


Saccomanno viene del cómic, apostó a la narrativa llana y ahora se encuentra entre El Eternauta en clave realista, Guerra y paz en clave porteña y el umbral de un estadio superior que puede colocarlo en una posición francamente atractiva: una refundación literaria que sacuda el tedio y amenace la modorra aniñada de muchos escritores que conciben la cultura sólo como una comedia romántica de Tom Hanks y Meg Ryan. Saccomanno ha intentado construir por fuera no tanto de la idea de canon, tan cara a la crítica académica y tan desdibujada en el ancho mundo presente, tan irremediablemente en revisión, sino en un combate de largo plazo, en un teatro permanente donde los héroes y los villanos son escritores, pero también son las posiciones políticas, son los sucesos oscurecidos de la historia como el bombardeo del ’55, es la sombra de cortes culturales sepultados por el lugar común. La trilogía que compuso entre La lengua del malón, El amor argentino y 77, que ahora sale a luz, sólo se explica por una obsesión tolstoiana que intenta reescribir la literatura con los ojos abiertos, alucinados, en una mirada que no se sustrae ni pestañea frente a la historia. Tardío pero acertado, casi como aquello de reír último, Saccomanno se propone un trazo oblicuo, a contrapelo, que obliga a repensar las categorías sociales de los personajes, a no dar por supuesto que la política murió para siempre, que por el contrario los muertos para siempre vivieron a fondo la política, y a no ceder al juego consolatorio del lenguaje sino a reforzar su capacidad descriptiva, elocuente y ensoñadora. Porque en 77 Saccomanno monta una maniobra altamente perturbadora, digna de Horacio Quiroga que, en breve, dará que hablar, y porque en esa maniobra, además, revive el espíritu de un memorable filón arltiano.
Ahora bien, el camino de esa trilogía tampoco es lineal ni parejo. Probablemente La lengua del malón ostente una mayor eficacia sobre el corpus literario argentino de largo plazo y 77 la tenga frente a la literatura que puntualmente viene recortándose sobre los ’70. Es decir, difieren en el impacto. Mientras que la primera irrumpe rediseñando su propio canon con David Viñas y Carlos Correas a la cabeza, esta última se alinea en un arco ecléctico y alterno que va desde el Fogwill de “La larga risa de todos estos años” al Rabanal de El héroe sin nombre, pasando por el Feinmann de La crítica de las armas y el Gusmán de Villa. Pero él tiene otra versión:
–Yo creo que este libro dialoga con La astucia de la razón de Feinmann, con Historia Argentina de Fresán y con Tartabul de Viñas, que para mí es el gran libro ignorado de los últimos tiempos. Nadie se animó a meterse en serio con ese libro, que es un prodigio de construcción lingüística y narrativa. Lo que pasa es que no hay aquí una crítica lo suficientemente seria como para entrarle a Tartabul. Pero si me preguntás por qué estos libros, te digo que en La astucia de la razón está el momento en que el personaje de Pablo Epstein sigue a Cooke después del encuentro con Salamanca. Lo que te está contando Feinmann es la preparación, es el momento donde empieza a crecer y a plantearse la insurgencia. Historia Argentina, de Fresán, que es otro libro al cual nadie hace referencia hoy, es el primer libro que tiene la audacia de criticar el pensamiento “progre” de los ’70. Y Tartabul, porque es la reflexión sobre los revolucionarios fracasados de los ’70.
Vos mantuviste un espacio narrativo donde aparecen temas sociales, la política, la historia y la sexualidad. ¿Cómo se construye ese lugar?
–Yo creo que a veces son determinismos que uno tiene por su propia historia. No se trata tanto, parafraseando a Sartre, de lo que la historia te hizo sino de lo que vos podés hacer con lo que la historia hizo de vos. Creo que todavía falta cierta complementariedad entre la teoría y la práctica. Creo que hay muchas novelas que se escriben como respondiendo a ciertas tendencias teóricas, que no se busca demasiado la propia voz tanto como responder a discursos que andan dando vueltas por ahí. Esta novela tiene diez años, aunque haya estado concentrado en ella en los últimos cuatro. Creo que esto nace de un proyecto, a partir de La lengua del malón. Yo quería escribir la historia de una chica que buscaba sus orígenes, una chica nacida en cautiverio que hace un viaje a la Patagonia. Y estaba más o menos en las 400 páginas. Necesito tener mucho material para trabajar. Y me di cuenta de que estaba escribiendo una novela que tenía todos los tics de la mala fe ideológica. Tenía todos los tópicos que requería una novela que condecía con los buenos postulados de los derechos humanos políticamente correctos: la chica escuchaba a los Redondos, se metía con un ex combatiente de Malvinas. Había un cóctel ahí que me parecía que yo estaba tocando, buscando, algo que no funcionaba. Pero aparece un profesor de literatura que había conocido a su abuela, y cuando aparece este profesor de literatura con ese texto, que se llamaba La lengua del malón, que era un texto escondido, a partir de ahí encontré la voz del profesor Gómez. Me di cuenta de que ahí tenía tela para cortar, y que tenía la posibilidad de dialogar con otros textos de la literatura argentina.
En esta novela hay una intervención clara en la literatura sobre los ’70.
–Está la cuestión del tono y del lenguaje, y de la teoría literaria. Para mí la teoría literaria es teoría política, no es sólo teoría literaria. Cuando yo te hablo con fervor de la literatura rusa es porque a mí me parece que la literatura rusa del XIX tiene un desgarramiento entre lo que podría considerarse el ser nacional y el ser europeo. La gran discusión que tiene Dostoiesvki con todos sus contemporáneos frente a Turgueniev, que vivía más en París que en la Dacha. Tolstoi, frente a este dilema, se plantea: ¿Somos europeos? ¿Somos eslavos? Y se da cuenta, cuando empieza a escribir Guerra y Paz en 1880, que tiene que retroceder a la invasión napoleónica. Y ahí empieza la discusión. O sea, él, para explicarse 1880, tiene que hacer un recorrido hacia atrás. Uno parte de la premisa de que escribe de lo que sabe. Y cuando te ponés a laburar en serio, lo primero que te das cuenta es que los textos que vos escribiste te están traicionando permanentemente, y que develan todo lo que ignorás. Vos estás escribiendo sobre certezas presuntas, y te empezás a dar cuenta de tu ignorancia. Entonces tenés que volver hacia atrás y hacerte un replanteo. Esto es lo que me pasó a mí. Yo no podía contar esta novela si no hacía una exploración de cómo comienza la violencia. Y creo que hay un sector de la cultura liberal para la cual la violencia de los ’70 empieza en la ejecución de Aramburu. Para mí, la violencia comienza en el ’55 con el bombardeo, que es el primer antecedente que tenemos de la situación de desaparecidos en la República Argentina. De ninguna manera es la muerte de Aramburu. Es más, hay cosas que quedaron afuera de esta novela como trabajos de intertextualidad que hace Gómez, el protagonista: la comparación de la lectura de la carta de Walsh con la carta de Valle. El general Valle está escribiendo la carta de Walsh. Valle le escribe una carta a su fusilador, a Aramburu, en donde le dice que sus mujeres, que sus hijos le van a tener miedo. Es una acusación grave. Le dice: “Ustedes están contra el pueblo”. Es una carta estremecedora. Vos leés esa carta y tiene un valor contundente en términos de prosa, casi de catilinaria. Y es el mismo tono que tiene la carta de Walsh. Tuve que pasar por todos los libros de Roberto Baschetti, por la colección de la revista Lucha Armada, y me daba cuenta de que había momentos en que la situación documental me superaba.
Es muy recurrente en la novela la lluvia, el accionar permanente de los militares en las calles, un ambiente muy opresivo.
–Yo no recuerdo otra época de yiro mío por la ciudad como en la época de la dictadura. Estaba medicado, tenía problemas con el alcohol, andaba por la ciudad todo el tiempo. Fue una época en cierta forma de separaciones, de mudanzas, de reviente, de autodestrucción. Uno trataba de sobrevivir a toda costa. Era bastante difícil. Cero heroísmo, por otro lado. Yo escribía historietas, laburaba en publicidad, publicaba en la revista Humor. Pero fue una época muy oscura y sombría. Yo vivía en un edificio de oficinas acá en el Centro, donde de cincuenta unidades había dos habitadas y una era la mía. Y había un solo ascensor. Escuchaba el ascensor de noche y pensaba que me venían a buscar. ¿Por qué? Porque había caído algún compañero o porque el terror estaba instalado. Me acuerdo de noches en las que sacaba el colchón y lo iba corriendo por todo el departamento, no sabía dónde ponerlo. Una noche terminé con el colchón en la cocina. No sabía qué carajo estaba haciendo. A veces era preferible caminar de noche que quedarte en tu casa. Por otro lado, me acuerdo también de haber padecido, no te digo manía ambulatoria, pero haber pasado por estas cuestiones que después uno se olvida. Creo que si uno no olvida no puede seguir adelante. Pero cuando volvés a reconstruir la época, eso vuelve. Y para evocar esa época tal vez me aportó más haber escuchado a Dino Saluzzi que haber leído ficciones de la época. Porque lo que yo buscaba era una manera de hablar de Gómez, una manera de hablar donde estuviera lo culto y lo plebeyo, una manera de hablar que es tal vez la manera de hablar de David Viñas.
¿Qué relación hay entre esta novela y todo lo sucedido en torno de los 30 años del golpe?
–En lo inmediato ninguna. Había sí una problemática que a mí me inquietaba: ¿entro o no entro en la ESMA? Me llaman para un documental en el momento de los 30 años, y se lo comento a mi hija mayor. Tengo tres hijas, la mayor nació en 1975. Le digo: “Carla, me invitaron a participar en un documental en la ESMA. Voy a ir a la ESMA, te lo quería avisar”. Mi hija me dice: “Te acompaño, papá. Y Tomi (su marido) viene conmigo”. Su marido tiene un tío desaparecido en la ESMA, al que yo conocí en mi juventud, que era militante de la JTP. Y me acompañaron a la ESMA, y entré en la ESMA con mi hija y el marido. Fue una experiencia desoladora, una experiencia que te devasta y te larva. Y ahí tomé una decisión: “No puedo escribir sobre esto”. Ningún texto que yo escriba de ficción puede superar lo testimonial. Más allá de que uno pueda entender lo testimonial como la ficcionalización que uno hace de la propia historia. Y ahí es donde entran textos clave como los de Pilar Calveiro, que plantea que no puede haber un campo de concentración si no hay una sociedad concentracionaria que lo permita. Ahí es donde la novela empieza a encarrilarse para el lado de la complicidad civil, que es el eje de esta novela. Acá hubo organizaciones sindicales y empresariales, sectores de la Iglesia y los partidos políticos que fueron cómplices. Entonces tomé la decisión: “No voy a ficcionalizar la ESMA”. Ahí es donde de golpe entran a funcionar tal vez otras voces. Entra a funcionar la música de Dino Saluzzi. Entra a funcionar lo que para mí es la literatura, no la música, de Satie. Erik Satie componía mientras caminaba. Saluzzi ya no es Piazzolla, es una desarticulación de la música de Piazzolla. Entra a funcionar cierta música de Miles Davis. Yo me decía: tengo que encontrar un tono de voz de alguien que cuente desde estas músicas.
Las implicancias de la dictadura son más hondas y evidentes de lo que se cree.
–Macri representa el triunfo de la complicidad civil. Macri es la dictadura. Pero también creo que hay una política de los derechos humanos que a mí no me termina de convencer. Yo creo que la ESMA no puede ser un lugar de esparcimiento, yo creo que tiene que ser un lugar de visita obligatoria para todos los colegios del país. Pero que vaya a cantar Víctor Heredia a la ESMA a mí no me parece que eso resignifique a la ESMA. El otro día dieron por televisión los documentales que filmaron los Aliados dentro de los campamentos de concentración. Cada documental comienza con una declaración jurada de un militar: “Yo, fulano de tal, garantizo que esto que van a ver son imágenes reales”. Lo primero que hacen los Aliados cuando entran es poner a todas las tropas alemanas a curar y tratar de sanar a los prisioneros y a trabajar en las fosas colectivas. Y el segundo paso es arriar al pueblo, desde la aldea o el lugar que sea, y llevarlo al campo de concentración. Y vos ves a los alemanes (hombres, mujeres, chicos) que van al campo de concentración como si fueran a un picnic o un día de campo, hasta que entran al campo de concentración y ven eso. Eso hay que mostrarlo. Y hay que mostrarlo porque esto es nuestra sociedad. Pero eso no se arregla organizando una peña folklórica en un campo de concentración.


EL TIEMPO Y LA SANGRE


Saccomanno cifra la complicidad civil de la dictadura en una escena. Dice que en un viaje en colectivo hacia Mataderos para ver a sus viejos, en plena dictadura, al pasar por el centro clandestino El Olimpo, el silencio lo invade todo, corta el aire, y no como signo de salud. Ese silencio siniestro, dice, es la vida cotidiana bajo la dictadura, la pauta del conocimiento y la negación en simultáneo, como la cercanía de la ESMA con el estadio de River Plate. Pero en su última novela, además de la complicidad, Saccomanno explora la superstición. Examina la instauración de la magia allí donde empieza la degradación, las formas del miedo, la posibilidad del compromiso y las estrategias de la supervivencia, los límites y los cepos que impone el terror. De tal modo, Saccomanno corre riesgos y construye una tesis desviada sobre la manera y el momento en que el miedo entró en la Argentina. No será fácil volver de 77, porque este libro posee la virtud de golpear tanto sobre los libros hermanos en el tema, a quienes empuja como fichas de dominó, como a la propia narrativa del autor, la cual ha quedado en jaque.
–Hay una literatura argentina que me interesa: la de Kordon, la de Briante. Hay un tipo que a mí me parece un modelo notable, que es Belgrano Rawson. Hay otro ejemplo, para mí es esencial, que es Dal Masetto, en términos de escribir al margen de los circuitos de consagración. O Esther Cross. No me interesa ser un intelectual Malba. Parece que hoy es más importante estar en el Malba que en un sindicato. Y creo que esto pasa con la intelectualidad argentina. El cine combativo se da en el Malba, cuando Costantini era uno de los dandies que bailaba con Macri y con Antelo en las fiestas menemistas y, de golpe, ahora es el gran patrocinador de la cultura. Los intelectuales van y se toman el champán del Malba alegremente. Yo creo que cuanto más lejos, mejor. Eso también explica por qué me fui a Villa Gesell hace 20 años. Me fui, muchachos. No me interesa estar acá. Creo que gané en concentración. Escribo todos los días, creo que esto es un trabajo, a veces te sale, a veces no, a veces tenes cinco páginas, a veces media carilla.


Una anciana obesa y tranquila/ Luis Gutiérrez Maluenda


No es bonito ni recomendable matar a los vecinos, y menos aún si en el inmueble más cercano vive el atípico detective Basilio Céspedes, a quién todo el mundo conoce como Humphrey. Cuando María la Portuguesa, una anciana obesa y tranquila, es asesinada brutalmente en su propia casa, Humphrey será el encargado de investigar el porqué, y a la vez tendrá que resolver el extraño caso de Jazmín: una inocente esposa empeñada en probar a su marido que les es infiel con otros hombres.


Una anciana obesa y tranquila
Luis Gutiérrez Maluenda
Difácil 2009

02 mayo 2009

Un mal día para morir/ Empar Fernández- Pablo Bonell Goytisolo


A Santiago Escalona, subinspector recientemente asimilado al cuerpo de mossos d´esquadra en la comisaría del barcelonés barrio del Raval, su antiguo superior –ahora agonizante en el Hospital del Mar- le pide que investigue un posible asesinato hace muchos años olvidado; Alberto Boisgontier, estudiante y activista de izquierdas, murió la tarde del 19 de noviembre de 1975 al caer a las vías de la estación de Gràcia y ser arrollado por un tren, tres días después de salir de los calabozos de la Via Laietana, dónde había recibido una soberana paliza. En su momento a nadie le interesó investigar el posible crimen; por una parte por la trayectoria del fallecido, y por otra, porque horas más tarde moría Francisco Franco, concentrando todos los titulares de los medios de comunicación.Lo que parecía el mero capricho de un moribundo se convierte en una investigación en la que empiezan a aparecer todos los trapos sucios enterrados más de treinta años atrás.

Nadie parece querer ayudar a Escalona a esclarecer lo ocurrido: ni la ex-novia (hija de un ministro de Franco), ni los policías que le detuvieron, ni los antiguos compañeros de partido del fallecido, ahora convertidos en personajes influyentes. Pero es cuando Escalona advierte que le siguen cuando toma conciencia de la verdadera dimensión del caso, y empieza a temer por su vida…


Las anteriores novelas del subinspector Escalona han cosechado elogios unánimes de la crítica especializada:

«Muy buena novela negra con un tono convincente y trabajado en el que no sobra ni falta un adjetivo»La Vanguardia

«Costumbrismo policial de buena escuela, con amenidad y soltura narrativa»Fernando Martínez Laínez



Un mal día para morir
Empar Fernández/ Pablo Bonell Goytisolo
Pàmies 2009