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30 julio 2015

Lo que dicen los dioses de Alberto Ávila por José Ramón Gómez Cabezas


¿Osadía o riesgo? Sin leer Lo que los dicen los dioses es difícil discernirlo. Se agradece que antes de empezar  las cartas estén bocarriba encima del tapete. No hay mayor aberración para el lector de novela negra que encontrarse a mitad de relato con unas soluciones sobrenaturales e inconexas que no se han fundamentado con anterioridad en el texto.

No es el caso, Lo que dicen los dioses, se maneja cual funambulista entre la penumbra del género policial y las sombras del fantástico. Y no es fácil. Y no le sale mal.
La trama engancha por igual desde el inicio. El acierto está en un planteamiento verdaderamente atrayente para cualquier género. Un carnicero de personalidad esquiva, oculta sus pecaminosos pensamientos detrás de un negocio familiar que el tiempo lo ha dejado como único responsable. La vida de posguerra en una España gris oscura, la soledad y el instinto de supervivencia en esas circunstancias hacen que pululen confiadas por toda la ciudad, muchachas indefensas. La concatenación de hechos y deseos confluyen y concluyen en la investigación que emprenden una viuda joven italiana y el comisario Iríbar para esclarecer las extrañas circunstancias que envuelven el desmayo de ella cerca del establecimiento mencionado con anterioridad. Ambos quedarán atrapados de por vida.

Pero el comisario Iríbar y Serena no son los únicos personajes en esta novela coral. Mariana, la periodista que años después investiga lo ocurrido en aquellos años, el quijotesco Adrián que intenta ayudarla, Rosendo y su azarosa vida en las américas, las desconcertantes y descorazonadas niñas y por encima de todos ellos la diosa Cibeles resentida y sedienta de ofrendas, pueblan esta novela que camina firme sobre el fango arenosos de lo mejor, o peor, de cada uno de los géneros.
Inquietante, muy inquietante la novela de Alberto Ávila que ha sabido delinear una trama detallada y lo suficientemente coherente como para enfrentarse a paralelismos sobrenaturales y salir airoso.

Descripciones precisas, documentación sin grietas, personajes revestidos de matices, son algunos detalles más del convincente trabajo de Alberto.

¿Osadía o riesgo? Ustedes mismos tendrán que buscar la respuesta leyendo lo que dicen los dioses.




Lo que dicen los dioses
Alberto Ávila Salazar
Off versátil, 2015

22 julio 2015

PREMIO NOVELPOL. Fotografías de MARTA MARNE





Yo tengo conciencia de este Premio desde hace más de diez años. Desde que me incluí como socio. Un día vi los miembros de la LISTA y me quedé atónito.

A pesar de las circunstancias que nos va  llevando la vida (premios y más premios para vivir de renta), creo que en el 2008 se encargó de la Presidencia JOSÉ RAMÓN GÓMEZ CABEZAS, los demás ayudamos como pudimos

Todos hemos publicado en la revista LA GANGSTERERA y algún derivado, de la manos de ZEKI.

Por mi parte en 2008 embauqué a mi amigo CARLOS SALEM y en el CÍRCULO DE BELLAS ARTES DE MADRID y se encargó personalmente de hacernos publicidad. 



Me acuerdo del ganador BARTOLOME LEAL, un gran escrior chileno.




ASÍ QUE DESPUÉS DE ESTA PALIZA OS DEJO UNA FOTOS QUE ME HA PASADO,
MARTA MARNE DEL BLOG LEER SIN PRISA



PREMIO NOVELPOL 2015: YO FUI JOHNNY THUNDERS DE CARLOS ZANÓN

PREMIO HONORÍFICO A LA TRAYECTORIA: JULIÁN IBÁÑEZ 



Más fotos:












BLOG LITERARIO: LEER SIN PRISA

13 julio 2015

Siempre pagan los mismos de Carlos Bassas por José Ramón Gómez Cabezas



Hace poco, en este mismo blog halagábamos las cualidades de Benegas, un inspector cordobés metódico en lo procedimental y sencillo en sus quehaceres diarios, Herodoto Corominas, muy al contrario de lo que su nombre pueda indicarnos, es un personaje que le disputa los adjetivos al andaluz y no solo eso, los dos comparten realidades parecidas; desahucios, malestares políticos, corruptelas varias y asesinatos tan sorprendentes como imbricados.
Confieso que con anterioridad no había leído nada de Carlos Bassas antes de Siempre pagan los mismos, ni su anterior premio Carmona ni su serie japonesa y con la misma vehemencia puedo afirmar que seguiré leyéndolo, es más, como haría cualquier otro lector apasionado, buscaré en mi fondo de librería desesperado por encontrar alguno de sus libros anteriores.
Y es que Ofidia, me atrae, me resulta tan familiar que creo caminar por ella mientras bajo a comprar el pan y me cruzo con Pedregosa, Erice o Arretxe. Eso sí, con el que no me apetecería tener ni encuentro, ni muchos menos desencuentro, es con el desafortunado Falcón, municipal de reconocido pasado e intimidador presente, el cual muy a su pesar se convierte en el epicentro de este tsunami que lejos de ir controlándose, se agiganta a cada paso del inspector Corominas.
Dentro de esta ensalada de frustraciones y desaciertos, dos personajes grises que podrían pasar por secundarios, pero para nada lo son, Javier y Jon, actores de una película cuyo guión no eligieron. Porque el buen hacer cinematográfico del autor está aquí también presente, dándole forma a cada pasaje como si de una secuencia cuidada se tratara, sólo que los detalles visuales se bocetan como pequeños epitafios reflexivos perlados en cada uno de los capítulos hasta acabar concluyendo con la propuesta inicial de que siempre pagan los mismos.
Una última advertencia, entren en el juego que Bassas les propone con los apellidos y las localizaciones, todas, absolutamente todas tienen truco.
No les contaré mucho más, descúbranlo ustedes y disfruten como yo lo he hecho con esta muy recomendable Siempre pagan los mismos.




SIEMPRE PAGAN LOS MISMOS
CARLOS BASSAS DEL REY
ALREVÉS EDITORIAL 2015





27 mayo 2015

Sin epitafio de Francisco José Jurado por José Ramón Gómez Cabezas



Franki Jurado ha vuelto. No, no estaba muerto que estaba de parranda (entiéndase por parranda=cambio de pañales, salidas al parque, etc, todo por partida doble) y lo celebramos, aunque con una reprimenda obvia, dos mundiales y una Eurocopa de futbol ha sido demasiado tiempo de espera. Pero dejémonos de reproches, el señor Jurado ha vuelto a publicar una nueva novela protagonizada, como no, por el jefe de la brigada de homicidios de Córdoba que ustedes conocen bien o al menos, deberían.

Esta vez no es un compendio de varios relatos magníficamente entrelazados como era la primera entrega. Esta vez, Benegas viaja en un tren de largo recorrido, tan largo que la investigación que aborda implica hechos de varios siglos atrás. Y es que este es un detalle que hay que comentar. Recuerdo en la última semana negra de Gijón, mi amigo José Andrés Espelt arrancó, literalmente, las páginas de la muy recomendada última novela de Javier Abasolo “Una del oeste” y separó las dos partes de la misma argumentando que se podían leer como novelas diferentes. En Sin epitafio, ocurre prácticamente lo mismo, la investigación de un par de macabros asesinatos por parte de Benegas y su equipo, se puede leer independientemente de la trama histórica de las órdenes religiosas. Ni que decir tiene que la suma, intercalada con precisión milimétrica,  eleva a la potencia el relato.

Son muchos más los argumentos que esgrime Sin epitafio para ser recomendada: un estilismo narrativo de lo mejor que hay en la actualidad, precisión argumental sin quiebras, diálogos ágiles, dinámicos, personajes secundarios perfilados de credibilidad y pese a todo esto, esta novela podría haber pasado desapercibida años atrás si se hubiera publicado en la vorágine de títulos templarios y códices varios.

Sin epitafio es una buena novela, como lo era la anterior y Francisco Jurado un escritor de futuro y sobre todo presente que ha trabajado duro para conseguir un protagonista que sin necesidad de atrezzo alguno resulta de una sencilla redondez, poderoso.

 Larga vida a Franki Jurado y larga vida a Benegas.








Sin Epitafio
Francisco José Jurado
Algaida, 2015



16 febrero 2015

Próximo Sábado Negro en Traficantes de Sueños 21 de febrero de 2015 a las 18:30 horas



En esta sesión comenzaremos con imágenes de la estupenda y casi oculta película El extraño viaje dirigida en 1964 por Fernando Fernán-Gómez, con guión de Pedro Beltrán sobre una idea de Luis García Berlanga. Inspirada en un caso real: el llamado Crimen de Mazarrón (1956) también conocido como El misterio de las tres copas por el periódico El Caso, nos muestra la vida de una población media española en los años sesenta y las luces y sombras que se producían en cualquier lugar de nuestra tierra. La lucha entre el pasado y el futuro. Una extraordinaria película. El extraño viaje fue censurada nada más estrenarse y prohibida su exhibición durante seis años.

Pero continuaremos con música, con Rebético (Ρεμπέτικο), música griega con origen oriental. Será nuestra estimada colaboradora Teresa Alonso quien nos introduzca en esta música y su mundo.


Recibiremos a dos buenos amigos y escritores: José Ramón Gómez Cabezas y a Julián Ibáñez, charlaremos con ellos sobre las historias que incluyen en sus novelas, sobre la novela negra, sobre las ciudades y pueblos castellanos y las gentes que recorren sus libros.


Finalizaremos con música, como empezamos, pero con música en directo. Nuestra invitada será Inés del Río Lanchas que interpretará con su guitarra clásica composiciones de J.S. Bach, Héctor Villalobos, Fernando Sor, Miguel Llobet. Un lujo poder terminar con nuestra querida amiga Inés y su música.



Próximo Sábado Negro en Traficantes de Sueños 21 de febrero de 2015 a las 18:30 horas
Duque de Alba, 13 -
28012 Madrid 
Teléfono: 915 320 928