08 diciembre 2016

El dios de la brisa/ Lorenzo Ariza



Jesús esconde un terrible e inquietante secreto. Se ha despedido del trabajo, ha abandonado a su familia y ha dejado la ciudad para recluirse en un solitario granero en pleno monte. Un granero, de nombre Endenich, donde vive encerrado y rodeado de perros. Cánidos temibles: Messiaen, Talismán, Kaláshnikov, Sibeluis, Rostropóvich… Y Satán. Una jauría con la que mantiene un extraño vínculo apartado de cualquier orden humano, pues él mismo experimenta su propia metamorfosis: el trance en cuya naturaleza percibe los primeros síntomas del declive final de la humanidad. Su único contacto con la civilización es una visita semanal al club de carretera Diana, donde alimenta su relación amorosa con Marcia (una prostituta que vive bajo el hechizo de un continuo olvido). 

Su propósito resulta inconcebible. 

Desde Endenich (la boca del infierno, el prodigioso escenario de las transformaciones) Jesús se adentra en un mundo desconocido y brutal, pervirtiendo y negando todo código humano. Metáfora, mito, poesía y música componen una intriga asfixiante que nos conducirá a un delirante y enigmático final: una gigantesca sinfonía de destrucción. 

“La inquietante historia de la transformación de un hombre en perro. Una intriga asfixiante que nos conducirá a un delirante y enigmático final”.

Una prosa brillante. Francisco López Serrano. Clarín 

Un estilo lleno de enigmas. Antonio Parra Sanz





El dios de la brisa
Lorenzo Ariza
Pez de Plata Editorial 2016