16 enero 2008

Primera carta del librero negro-criminal


Con nuestros mejores deseos, con la esperanza de que sigan todos ahí en su pantalla. Ya casi no recordamos los días "felices", según manda la mercadotecnia, pero afortunadamente ya no nos invaden desde el televisor chicas anoréxicas y jóvenes de mirada equívoca ofreciéndonos todo tipo de olorosas sensaciones. Ya hay casi más colonias ( ¿o se dice parfum ?) que libros.

Y ya estamos en la recta final de BCNegra, las jornadas en torno a la narrativa negrocriminal que organizadas por el Instituto de Cultura de Barcelona, se celebrarán entre el 4 y el 9 de Febrero. Creemos que en unos días les podremos enviar el programa detallado. Las jornadas se inaugurarán, con un exposición sobre El Perro de Baskerville. Portadas, carteles, objetos,... muy poco conocidos sobre el perro literario más conocido. Y si no han leído la novela, es un buen momento para hacerlo. La Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona, será el marco de la exposición, que cuenta con la colaboración del Circulo Holmes de Barcelona, y en especial de su presidente: Joan Proubasta.

http://gonzalezledesma.blogspot.com/. En este blog el equipo de La Bóbila, la biblioteca especializada en novela negrocriminal de L´Hospitalet, han hecho un trabajo excepcional y han recogida la presencia en prensa, desde hace años, del creador del inspector Méndez. Si todos los policías fueran como Méndez, la industria del libro estaría boyante.

Nos congratula que uno de los primeros libros de este año que hemos subido a la web sea de un autor venezolano: Eloi Yagüe Jarque. Cuando amas debes partir la edita Seix Barral, pero en Venezuela. Y como es habitual, no llegará con normalidad a las librerías españolas. Siempre nos ha sorprendido que cualquier bodrio, peñazo, boludez o chingada que se publica en España inunde las librerías de Buenos Aires, Bogotá o México D.F. pero es casi imposible que lo que Alfaguara, Ediciones B, Seix Barral, Planeta, Sudamericana, etc. etc. publican en sus delegaciones latinoamericanas pueda estar presente en librerías y bibliotecas españolas. ¿Será eso que llamán colonialismo o eurocentrismo?

Cuando amas debes partir. Juan Carlos Onetti y Jim Thompson exploraron la sordidez que puede caber en la redacción de un periódico. Castelmar, el personaje de esta novela, es reportero de sucesos de La República, la conoce bien en sus noches de soledad cuando una botella de whisky y un disco de Los Beatles le permiten completar el parte de muertos cotidiano de una ciudad en estado de guerra. Caracas 1989. El Caracazo produce la conmoción social que desafía el orden neoliberal. Castelmar participa en el fragor callejero y recuerda la poesía de los cristales rotos, como en sus años de universitario revoltoso. El sacudón le recuerda que su corazón late a la izquierda y bombea sangre roja. La belleza de Aida, joven pasante que participa en un taller literario, le recuerda que el sexo y la poesía van tomados de la mano.

Y nuestra primera recomendación del año, recuperar uno de los muchos publicados a final de año y de los que no pudimos darles noticia. Heridas permanentes, de Javier Abasolo, editado por Tropismos en su imprescindible Tropismos Negro. Abasolo nos está malacostumbrando y acude a su cita anual con sus lectores. Aunque como Abasolo no es yanqui, no se repite y acepta retos en cada nueva novela. Esta vez abandona su paisaje tradicional de Bilbao, para conducirnos a Nueva York.

Jon Aldekoa, agente de la Erztaintza, viaja a Nueva York dentro de un programa de intercambio con el Departamento de Policía para conocer los métodos empleados en las investigaciones criminales. Sin embargo, poco tiempo después es asignado como compañero del detective que investiga unos asesinatos en serie. Las víctimas, todas ellas mujeres de origen hispano, llevan vidas muy diferentes, lo que hace muy difícil valorar el perfil psicótico del asesino. De hecho, lo único que saben de él es el sobrenombre que la prensa le ha atribuido: el Asesino de la X. Simultáneamente otros agentes del Departamento de Policía de Nueva York investigan la autoría de una segunda serie de asesinatos. En esta ocasión las víctimas son antiguos soldados que combatieron en la guerra de Irak. Se trata de una investigación que en principio no tiene nada que ver con la otra serie de asesinatos, pero una terrible coincidencia surge para Aldekoa: su compañera, una periodista destinada en Irak, falleció a consecuencia de los disparos que efectuaron los militares que están siendo asesinados uno detrás de otro. Para Aldekoa estos asesinatos tienen una doble implicación: por una parte, él es un miembro activo de la policía y colabora en la investigación; por otra, se enfrenta de nuevo al recuerdo de la muerte de su antigua compañera. La angustia se acrecienta cuando sobre él empiezan a sobrevolar las sospechas ya que se le presupone una motivación: el deseo de venganza.