10 abril 2015

Sustancia negra/ Julián Hernández



En un edificio de cachaverosódico nombre, Insecto Palo –un vecino discreto pero singular– secuestra a B en el ascensor. B, inquilino también del inmueble, despierta inmovilizado en un artilugio complejo, una especie de silla de dentista de estética y tecnología steampunk. Allí pasará el resto de sus días sometido al suplicio de la gota de agua hasta la muerte. Secuestrador y secuestrado siguen por los medios el caso de un Tiziano perdido. Su autenticidad es inapelable, pero encierra un secreto aterrador: Cristo no murió en la cruz. Al hacerse público el descubrimiento, la civilización occidental se desmorona.


JULIÁN HERNÁNDEZ: vigués nacido en Madrid en 1960. Regresó a la capital en 1977 para estudiar la carrera de guitarra en el Real Conservatorio Superior de Música, pasar año y medio en la Facultad de Filología de la UAM y trabajar en el Taller de Música Mundana de Llorenç Barber. Su afición insana por la música le llevó a participar en la gestación del grupo Siniestro Total en 1981 y en él continúa militando a día de hoy. En un principio ejerció el oficio de batería, perversión que abandonó en 1988 por el quizá más adecuado papel de guitarrista, compositor y cantante. Con ellos ha publicado una veintena de álbumes y centenares de canciones.



Sustancia negra
Julián Hernández
Espasa 2015