22 octubre 2014

Perdimos la luz de los viejos días/ Isaac Belmar



Ella se marchó, así empiezan las historias que merecen contarse. Se marchó de la mano de la enfermedad dejando solo a un hombre pequeño, al que no le queda nada excepto vengarse de la vida que se la arrebató. O al menos, de los que la hicieron sufrir a ella. Pero ese hombre pequeño nunca se vengó de nadie, ni levantó la voz, ni robó nada cuando era crío. Así que busca a quienes sí son capaces de hacerlo, a un extraño Papa que reina en un agujero de la ciudad llamado las Cien Puertas, con sus secuaces tatuados y llenos de pendientes de oro. También encontrará en ese camino a un extraño asesor, que le guía en todos los pasos de su contrato de venganza. Y como siempre en su vida, las cosas no salen bien. Ella empieza a aparecerse en sueños y él va perdiendo la cordura. Además, algo raro le ha sucedido al mundo, ha perdido la luz que tenía. Así que ese hombre pequeño tendrá que averiguar qué pasa en realidad, mientras intenta escapar de sus tratos con el diablo. 


ISAAC BELMAR Tras un extenso recorrido por el relato (Antología del Relato Negro I, Sexto Continente, Yo también escuchaba el parte de RNE, Poeficcionario, New York, 13 para el 21, Tras las huellas de Arsenio Lupin y más), 
Isaac Belmar vuelve con esta novela, Perdimos la luz de los viejos días, a veces onírica y algo negra, que le ha valido el Accésit del III Premio Oscar Wilde de Novela Breve.





Perdimos la luz de los viejos días
Isaac Belmar
Irreverentes 2014